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ÁLVAR FÁÑEZ, EL CABALLERO DE LAS ESTRELLAS

Publicado en la Revista Por Cuenta Propia mes de Septiembre de 2008
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Hasta Alcalá tremoló la bandera de Minaya:
desde allá lejos tornaron con la ganancia tomada
remontando el río Henares al pie de Guadalajara.
Se traen una gran ganancia, muchas ovejas y vacas
y ropas muy valiosas y aun otras riquezas largas.
Muy orgullosa ondeó la bandera de Minaya
y ninguno se atrevió a darle asalto a la zaga;
con este tan rico haber tornó esa leal compaña.


Poema de Mío Cid. Cantar Primero. Anónimo
(Versión de Camilo José Cela)


Cuenta la leyenda que una estrellada noche de San Juan, un traidor sarraceno abrió las puertas de Wad al-Hayara para que las huestes cristianas del Mío Cid, capitaneadas por Álvar Fáñez Minaya, recuperaran el burgo definitivamente para la Cristiandad. Desde entonces, la Leyenda del Caballero y las Estrellas ha sido utilizada para interpretar los símbolos del escudo de la ciudad: un caballero ataviado con armadura de plata donde se reflejan los destellos de miles de estrellas que gobiernan una fortaleza musulmana, defendida por la creciente luna mora.
Al igual que la figura de Rodrigo Díaz de Vivar, el denominado por los musulmanes como Príncipe de los Cristianos ha estado siempre rodeado por una aureola mítica y legendaria. Señor de la Guerra, descrito en el poema del Mío Cid como “el de la atrevida lanza”, Álvar Fáñez fue en realidad un caballero curtido en numerosas lides y fiel a su soberano, el rey Alfonso VI. De su talle como guerrero tenemos constancia en ejemplos como la ocupación de la Taifa de Toledo, ciudad de la que además gobernó como alcaide. Pero nuestro héroe también vivió acontecimientos desgraciados; los desastres cristianos en Sagrajas y Uclés frente al recién llegado poder almorávide, marcaron indudablemente un, más que seguro, recio carácter.
Álvar Fáñez fue el prototipo de señor feudal burgalés, adscrito a un noble linaje castellano como el de los Laínez y, por lo tanto, pariente del Campeador. De su periplo por tierras de la Alcarria ganaría el título de “Señor de Zorita”. Pero, aunque la veracidad histórica del episodio sea puesta en duda, el “mejor brazo del Cid” se recuerda en Guadalajara por adoptar un protagonismo especial en las correrías del Mito durante su “Destierro”. Concretamente, uno de los relatos del Cantar Primero lleva por título “La Algara de Alvarfáñez”, una razia o expedición militar cuya finalidad no era otra que la de obtener botín para las mesnadas cristianas, saqueando pueblos de los valles del Henares y del Badiel.
Podemos recrear la Algarada visitando las poblaciones que oficialmente reconoce la Ruta del Cid a su paso por nuestra provincia. Bajo la denominación de Ramal de Alvarfáñez, el Camino del Cid ofrece una atractiva ruta alternativa que, de realizarse en coche, no superará los 70 kms. Escapada afable y entretenida, atraviesa localidades propias de la Campiña como Castejón, Argecilla, Ledanca, Valfermoso de las Monjas, Utande, Muduex, Hita, Torre del Burgo, Tórtola y Guadalajara, capital donde culminaremos la expedición visitando el magnífico Torreón o Puerta de la Feria, entrada ubicada en los muros de la ciudad medieval por la que se supone que entraron las tropas de Álvar Fáñez aquella noche del 24 de junio.
Si observamos con detenimiento los detalles de la ruta, el viajero tendrá la posibilidad de acercarse a la historia medieval, ocultándose tras la visión de uno de los personajes más fabulosos de la Historia de España. Sin embargo, si la sed de seguir encontrando nuevas sensaciones no es del todo saciada, podremos ampliar nuevos horizontes con otros “ramales” no menos interesantes y que discurren por localidades como Atienza, Robredo de Corpes, Sigüenza, Jadraque y Molina. Hallaremos más información en la siguiente dirección: http://www.caminodelcid.org/.
Lector, si dispone usted de tiempo y denota una necesidad imperiosa de despejarse de sus particulares agobios, le recomiendo que siga los pasos del Caballero de las Estrellas y, quizás, cuando vuelva a contemplar el firmamento, su mente volverá a soñar como la de un niño.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Seguiré los pasos del Caballero de las Estrellas...

Mabel.

Mercedes Tortosa Fernández dijo...

-ÁLVAR FÁÑEZ DE MINAYA-

Tu porte erguido
Tu figura guerrera
Nos dejas por estas tierras
Bajo un cielo de estrellas.

Noble caballero, leal compañero
Y amigo del Cid durante su destierro.

Tu rey Sancho te concedió Villa Fañe,
En agradecimiento a tu labor.

Tras la muerte de tu señor,
De Alfonso pasaste a ser vasallo
Y, junto con "El Vivar",
La infatigable gloria te acompañaba en tu peregrinar.

¡Oh gran guerrero,
Héroe de cristianos,
De valentía tu linaje está bordado!

El Valle del Henares lo hiciste tuyo;
Toledo, Medina del Campo y Alcocer entre otras,
Vieron tu brillante espada alzar;
Y con astucia y gallardía "Señor de Zorita",
El 24 de Julio entraste en nuestra ciudad.

Sufriste derrotas, Señor de Minaya,
Sin embargo tu aliento de cesar no dejaba.

Tras la muerte de Alfonso
A Doña Urraca fuiste leal;
Y en Segovia, luchando por tu señora,
La muerte te vino a buscar.

Y esas brillantes estrellas.....
Que en noches serenas podemos contemplar,
Son mensajes que nos envías,
Para que mantengamos la Paz.

¡¡¡Bendito Tú entre los Cristianos,
Y bendita tu estampa, clavada en esta ciudad!!!

Alfonso López dijo...

me gusta mucho tu blog ,te adjunto el enlace a mi blog sobre la Guadalajara árabe, espero que te guste

http://wadialhayara.blogspot.com/

Saludos

Alfonso López dijo...

Me gusta tu blog, te adjunto el enlace a mis blogs sobre la Guadalajara árabe y romana.

http://wadialhayara.blogspot.com/

http://alfonso-traianus.blogspot.com/

Saludos